Agua caliente y tiempo para desconectar en el desierto de Atacama.
Las Termas de Puritama son una invitación a desacelerar.
Un recorrido que combina naturaleza, confort y bienestar en uno de los entornos más agradables del Desierto de Atacama — donde el agua caliente aparece en medio de la aridez y transforma completamente la experiencia.
Salimos de San Pedro de Atacama por la mañana en dirección a un cañón estrecho y profundo, ubicado a unos 30 km del pueblo.
A medida que avanzamos, el desierto se vuelve más seco y silencioso — hasta que la presencia del agua comienza a cambiar el paisaje.
El nombre del lugar ya revela su esencia.
En kunza, lengua ancestral del pueblo atacameño, Puri significa agua y Tama, caliente. Puritama es, literalmente, agua caliente — un nombre simple para un lugar que ha sido utilizado durante siglos como fuente natural de descanso y recuperación.
Al llegar, ingresamos a un cañón natural donde el río Puritama fluye calentado por actividad geotérmica subterránea.
A lo largo del río se distribuyen siete piscinas naturales, con temperaturas entre 33°C y 28°C — ideales para relajar el cuerpo después de varios días en altura.
Aquí, el tiempo cambia de ritmo.
Las piscinas están conectadas por pasarelas y escaleras, permitiendo recorrer el lugar con libertad y calma. El agua tibia, rica en minerales, envuelve el cuerpo y genera una sensación inmediata de alivio y ligereza.
Más que un baño, es un momento de recuperación.
Durante la visita, orientamos sobre el tiempo recomendado en cada piscina, siempre respetando el bienestar de cada persona. El entorno es silencioso, rodeado de paredes de roca, vegetación nativa y el sonido constante del agua — un contraste profundo con el desierto que lo rodea.
Y es justamente en ese contraste donde está la fuerza del lugar.
En el regreso a San Pedro de Atacama, el cuerpo ya percibe los efectos: más relajado, cálido y recuperado.
Por eso, este tour suele ser elegido como una pausa estratégica entre experiencias más intensas, ayudando en la recuperación física y en la adaptación al clima y la altura.
Si buscas un momento para desacelerar, cuidar el cuerpo y reconectar con el ritmo del desierto, este es el lugar donde esa experiencia se vuelve evidente.
Las Termas de Puritama son simples en su propuesta — pero profundas en su efecto.
ALTITUDE MÁXIMA: 3.500 metros
RECOMENDADO PARA: desde el primer día





