Mucho antes de cualquier turista, este territorio ya estaba habitado.
El Tour Arqueológico: Aldea de Tulor + Pukará de Quitor invita a comprender el Atacama más allá de lo visible — accediendo a sus orígenes, sus formas de vida y las huellas dejadas por quienes habitaron este desierto mucho antes que nosotros.
Salimos de San Pedro de Atacama hacia el sur, donde el desierto resguarda uno de los asentamientos más antiguos de la región.
Construida hace aproximadamente 3.000 años, la Aldea de Tulor es uno de los registros más antiguos de ocupación humana en el Atacama.
Formada por estructuras circulares de barro conectadas entre sí, la aldea revela una organización social sorprendente para su época.
Las familias vivían en comunidad, desarrollando agricultura, domesticación de animales y una relación profunda con el entorno en un ambiente extremadamente desafiante.
Lo que vemos hoy son vestigios — pero con la guía adecuada, el lugar cobra sentido.
La aldea fue descubierta por el padre Gustavo Le Paige, figura clave de la arqueología atacameña y responsable de revelar gran parte de la historia precolombina de la región.
El museo arqueológico de San Pedro de Atacama lleva su nombre — reflejo directo de la importancia de su trabajo.
El guía explica cómo vivían, cómo se organizaban y cómo el avance del desierto fue cubriendo parte de la aldea, preservándola con el tiempo.
Tulor no impresiona por su tamaño.
Sino por lo que representa.
Luego continuamos hacia el norte, acercándonos a la Cordillera de la Sal.
A diferencia de Tulor, el Pukará de Quitor muestra otra dimensión de la vida en el Atacama: la defensa.
Construido en el siglo XII, este antiguo fuerte fue estratégicamente ubicado en una ladera con vista al valle, permitiendo controlar rutas y anticipar movimientos.
Desde lo alto, la vista se abre hacia el Valle de Catarpe, un punto estratégico clave dentro de las rutas andinas e integrado a las redes de circulación del período incaico.
Sus estructuras de piedra, aún visibles, reflejan un sistema organizado de protección utilizado por los pueblos atacameños en contextos de conflicto.
Aquí también ocurrieron enfrentamientos durante la llegada de los españoles, convirtiéndolo en un lugar de resistencia histórica.
La caminata hasta el mirador es breve, pero significativa.
Más que la vista, es la comprensión del territorio lo que se amplía.
A lo largo del recorrido, la experiencia se guía con respeto, contexto y profundidad histórica, conectando pasado y presente sin simplificaciones ni idealizaciones.
No se trata de ver ruinas —
sino de entender lo que existía aquí antes de todo.
Esta experiencia existe para recordar algo esencial:
VALOR DEL TOUR por persona: 55.000 PESOS CHILENOS (CLP)
Número mínimo de personas: 4
HORARIO: De 8:00 a 13:00
ALTITUDE MÁXIMA: 2.500 metros
PRECIO DEL BOLETO por persona: 12.000 pesos chilenos
QUÉ INCLUYE: Transporte, guía certificado y desayuno.
RECOMENDADO PARA: cualquier día de tu itinerario












